| BIOSEGURIDAD
Y FILTRACION DE AIRE | por
Mino Covo |
USO Y APLICACIÓN
DE LOS EQUIPOS PARA PROTECCION DEL OPERADOR Y
DEL AMBIENTE En los laboratorios de investigación bacteriológica
y de virología, se efectúan trabajos
con materiales peligroso para la salud, como cultivos
de patógenos, virus, productos biológicos
desconocidos en cultivo de tejidos, materiales
cancerígenos, etc.
En producción farmacéutica se trabaja
con productos oncológicos, hipnóticos,
etc. que demandan la protección del operador
y del ambiente.
Para lo anterior se utilizan diferentes equipos
de seguridad biológica definidos según
sean para la protección del operador y
del ambiente de laboratorio solamente, o también
para preservar al producto o cultivo del contaminante
ambiental, manteniéndose entonces un doble
compromiso. Hay que considerar el hecho de que
en un 30% de los casos las causas de las infecciones
adquiridas son desconocidas en cuanto al medio
de transmisión.
Las infecciones por causas conocidas son en su
mayoría originadas por accidentes que son
consecuencia de alguna forma de contacto directo,
como inoculación o ingestión. Más
difíciles de reconocer son las causas originadas
por aerosoles patógenos generado por pipeteo,
transvasado, centrifugación y manipulación
de cultivos.
El reconocimiento del peligro de las enfermedades
e infecciones adquiridas en el laboratorio ha
llevado a la necesidad de desarrollar métodos,
procedimientos y equipos para llevar a un mínimo
la exposición del operador o agentes infecciosos
conocidos o potencialmente peligrosos.
Con el desarrollo de la ingeniería genética
y los laboratorios de bioingeniería y ADN
recombinantes, la necesidad de equipos confiables
de bioseguridad se ha incrementado al máximo
en especial en laboratorios donde se trabaja con
agentes exóticos. La necesidad de aislación
de los mismos con el ambiente exterior ha llevado
al equipamiento de bioseguridad a cumplir con
condiciones extremas.
Sin ir más lejos, en nuestro país
la erradicación de la fiebre aftosa hace
que los laboratorios donde se trabaja con dicho
virus sean sometidos a exigencias máximas.
En casos de precauciones extremas se instalan
dos filtros HEPA en serie evitándose el
riesgo potencial de pérdidas por accidente
en uno de ellos.
Actualmente se fabrican filtros ULPA (Ultra Low
Penetration) definidos con eficiencias del 99.999%
y 99.9999% en 0,12 micrones. Se ha verificado
que el aerosol de mayor penetración no
es como se creía de 0,3 sino de 0,12 micrón,
pero las diferencias de penetración no
son substanciales, razón por la cual sigue
utilizándose la vieja definición
de filtro HEPA. La selección de equipos
por sus clases I, II y III se hace en función
de su riesgo, basándose en la monografía
del NIH (Nacional Institute of Health) y del C.D.C.
(Conter for disease control) en EEUU, con agentes
de riesgos de Niveles 1,2,3 y 4 siendo el nivel
1 de mínimo riesgo y el 4 de máximo
riesgo.
§ Nivel de riesgo 1: Agentes biológicos
de los que no se conoce como causantes de enfermedades
en adultos sanos. No se requiere generalmente
equipos de seguridad biológica.
§ Nivel de riesgo 2: Agentes asociados con
enfermedades humanas. Peligrosas por : Autoinoculación,
ingestión, mucosas. Prácticas: Uso
de equipos de seguridad biológica clase
I o clase II.
§ Nivel de riesgo 3: Agentes biológicos
locales o exóticos con posibilidad de contaminar
por transmisión por aerosoles enfermedades
que puede tener consecuencias graves.
§ Nivel de riesgo 4: Agentes extremadamente
peligrosos y/o exóticos, que pueden transmitirse
por aerosoles.
En la práctica se utilizan únicamente
equipos de seguridad Clase III (cajas de guantes)
con cuidados extremos con el personal, incluyendo
a veces ropas con escafandras con presión
positiva. Se requieres esterilización de
todos los residuos por autoclave o incineración
y cambios de ropas esterilizadas. EL AMBIENTE DE
LABORATORIO DE BIOSEGURIDAD A diferencia de las áreas limpias utilizadas
para llenado aséptico en la industria farmacéutica,
que se encuentran en zonas con inyección
de aire por filtro HEPA y presión positiva
para evitar la posibilidad de entrada de contaminantes
a la zona limpia, donde se trabaje con patógenos
de deberá estar con presión negativa.
La idea fundamental es que en toda operación,
sea de manipuleo, transvasado, agitación,
centrifugación o pipeteo, habrá
una generación de aerosoles (Figura 1).
Cuando se trate de patógenos, deberá
evitarse la posibilidad de su salida al exterior
por el riesgo que ello implica. Para ello el gabinete
de seguridad biológica, que llamaremos
de primera barrera, deberá ser instalado
en ambientes de laboratorio que llamaremos de
barrera secundaria. Dichos ambientes como habíamos
mencionado previamente, amén de presentar
superficies lisas en paredes y pisos (con zócalos
redondeados) que faciliten su limpieza y desinfección,
deberán tener una extracción de
aire a través de filtros HEPA, tal que
provoque un ambiente de presión negativa.
Se evitará el escape al exterior de aerosoles
en caso de algunas aperturas, accidentes o pérdidas
(Figura 2).
La mayoría de los gabinetes de seguridad
biológica fueron utilizados para aislar
al experimento del investigador. Los equipos de
aislación de áreas limitadas construidos
fueron llamados Clase I, II y III por los laboratorios
biológicos del ejército de los EEUU
establecidos en Fort Detrick, los que hicieron
la mayor parte del trabajo de desarrollo de los
mismos. EQUIPOS CLASE I
Los gabinetes de seguridad Clase I son básicamente
campanas de extracción de acero inoxidable
que usan un caudal de aire que se dirige del ambiente
hacia la mesa de trabajo y de allí a un
extractor con filtros HEPA, de manera de evitar
la salida de aerosoles al ambiente del laboratorio.
La mayor desventaja del gabinete Clase I, es que
los materiales en experimentación son expuestos
a los contaminantes ambientales que entran al
gabinete con el aire ambiente. Más aún,
el hecho de que el régimen de desplazamiento
del aire sea turbulento, hace posible la contaminación
cruzada dentro del gabinete (Figura 3 y 4).
Los gabinetes Clase I son de seguridad parcial
para trabajos con agentes de riesgos bajos o moderados,
donde hay una necesidad de aislación para
el ambiente y el operador pero no para el producto.
Permítasenos subrayar una vez más
que el gabinete no aísla a los cultivos
y materiales en experimentación de los
contaminantes del aire ambiente del laboratorio.
La mayor diferencia entre los equipamientos Clase
I y las campanas de extracción de humos
se debe al filtro HEPA, que es el elemento fundamental
para evitar el escape de aerosoles al ambiente.
La protección del personal se hace posible
por el movimiento constante de aire del operador
hacia el gabinete.
Como se muestra en el esquema de la Figura 3,
el flujo controlado de aire en el área
de trabajo evita la salida de los contaminantes
por la abertura frontal dando protección
al personal. Siendo el flujo de aire inducido
por un motoventilador centrífugo que extrae
el aire del gabinete, se genera una presión
negativa dentro del mismo, evitando la salida
del aire contaminado hacia el ambiente exterior.
La Figura 5 muestra una cabina Clase I que a continuación
del filtro HEPA tiene en la extracción
un filtro de carbón activado para la eliminación
de gases contaminantes que no son eliminados por
el primero. EQUIPOS CLASE II Es de extrema importancia considerar dentro de
los equipos de seguridad biológica los
Clase II. En éstos se combinan dos necesidades
o características: Se protege al producto
del operador y del ambiente; y se protege al operador
y al ambiente del producto.
El equipo Clase II es de flujo laminar vertical
pero el porcentaje del aire se recircula dentro
del gabinete extrayéndose el resto por
un filtro HEPA. La cantidad de aire extraído
es equivalente al caudal de aire de entrada en
forma de cortina que aísla el ambiente
del gabinete del ambiente exterior. Una de las
diferencias fundamentales del equipo de seguridad
biológica Clase II vs. los equipos comunes
de flujo laminar, es que éstos (sean de
flujo horizontal o vertical) no aíslan
de ningún modo al ambiente de laboratorio
de los aerosoles generados por el producto que
los impulsa por la corriente de aire estéril.
Si bien todos los equipos de seguridad biológica
Clase II son de flujo laminar vertical, la inversa
no es necesariamente cierta.
Hay equipos de flujo laminar vertical para protección
del producto que no protegen ni al operador ni
al ambiente como se muestra en la Figura 6. GABINETES DE SEGURIDAD
BIOLOGICA TIPOS DE
GABINETES
Desde el desarrollo de los primeros gabinetes
Clase II, las modificaciones en los diseños
ha llevado a la designación de varios tipos
de los mismos. Esta clasificación ha originado
una cierta confusión entre los usuarios,
que trataremos de disipar en forma simple a continuación.
Es importante que el usuario que debe seleccionar
un gabinete, y en la mayoría de los casos
hacer la especificación que corresponde
para su compra o licitación, sepa elegir
el equipo más adecuado para su trabajo.
De allí la importancia del conocimiento
de las distintas alternativas.
Como ejemplo de la confusión, siendo los
equipos de seguridad biológica Clase II
de flujo vertical, en varias oportunidades se
han hecho especificaciones en donde lo único
que se menciona es "gabinetes de flujo laminar
vertical", sin dar las características
y especificaciones de los equipos Clase II que
tienen normas reconocidas internacionalmente como
las NIH 03/112 y la NSF 49.
Errores groseros, como el mencionado anteriormente,
han resultado en la aplicación de gabinetes
de flujo laminar común sin ninguna protección
para el operador ni para el ambiente. En ese caso
el flujo de aire se transforma en el vehículo
de los aerosoles patógenos hacia el exterior
del mismo.
La más práctica y entendible clasificación
de los gabinetes Clase II es la que se describe
en la tabla I.
Todos los equipos Clase II tienen en común
la succión por una reja perforada que induce
una cortina de aire, impidiendo la entrada o salida
de aerosoles por la abertura frontal del equipo.
La abertura frontal es de aproximadamente 20 cm.
a lo largo de la mesa de trabajo (Figura 7).
Las grandes diferencias entre estos equipos consisten
en el porcentaje de aire recirculado y el aire
de extracción.
En casos de generación de gases y vapores
que no son retenidos por el filtro HEPA será
necesario que la recirculación del aire
sea mínima o nula, porque de contrario
aumentará la concentración gaseosa
en la zona de trabajo. Por otro lado también
es importante definir la salida del aire de extracción.
Cuando se generan vapores o gases es necesario
que el filtro de extracción esté
conectado al exterior del edificio por conductos,
para no contaminar el ambiente del laboratorio.
Los equipos tipo A pueden estar conectados al
exterior del edificio o tener la extracción
al ambiente del laboratorio. En cambio, todos
los equipos tipo B tienen extracción al
exterior del edificio. EXTRACCION vs.
RECIRCULACION Las mayores diferencias entre el tipo A, el tipo
B y los gabinetes 100% extracción se deben
al porcentaje de aire que es extraído o
recirculado, y la manera en la cual el aire de
extracción sale de la zona de trabajo.
La Tabla 2 da una explicación. El gabinete
tipo A tiene un 70% de aire en recirculación
constantes, mientras un 30% es extraído
del gabinete por medio de un pleno común.
En el tipo Bl 30% del aire es recirculado y 70%
es extraído directamente fuera de la zona
de trabajo a través del ducto, al exterior.
Finalmente en los gabinetes B2 100% extracción
no hay recirculación. Todo el aire es extraído
directamente del área de trabajo fuera
del gabinete. GABINETES CLASE
II - TIPO A En los gabinetes Clase II Tipo A, tales como
Sterilgard (Figura 11), 30% del aire se extrae
del filtro HEPA de extracción mientras
el restante 70% se recircula a través del
filtro HEPA de inyección al área
de trabajo. Las Figuras 12 y 14 muestran la cortina
de aire inducida, la que impulsada luego por el
ventilador se bifurca en aire en flujo laminar
sobre la mesa de trabajo, mientras que el resto
es extraído por el filtro HEPA.
La salida de patógenos es evitada en la
parte del frente del equipo por la cortina de
aire, la que al mismo tiempo evita la entrada
de aire contaminado a la zona de trabajo. En ambos
equipos el volumen total de aire es impulsado
por el motoventilador al pleno. En el mismo, el
aire se bifurca evacuándose un 30% a través
del filtro HEPA de salida, entrando nuevamente
al aire ambiente libre de partículas, o
expulsado al exterior del edificio por medio de
conductos. El restante 70% del aire es impulsado
a través del filtro HEPA de inyección
y entra al área de trabajo estérilmente
en régimen laminar.
Los equipos Tipo A pueden tener la extracción
del aire a través del filtro HEPA de salida
al interior del laboratorio o al exterior. Esto
se indica en la Figura 10 donde se ven ambos casos.
El esquema de la izquierda muestra un equipo con
salida al interior del laboratorio mientras que
el de la derecha muestra el mismo equipo con el
filtro de salida conectado a una transición
que lo une al conducto hacia el exterior. EQUIPO CLASE II
- TIPO B1 Como se ha visto anteriormente, el gabinete Tipo
B1 clásico, extrae el 70% del aire, recirculando
solamente el 30% del mismo.
Además este gabinete incluye en su diseño
tres elementos particulares, a saber:
§ 1. Todo el aire de extracción es
tomado directamente de la zona de trabajo y llevado
por medio de un conducto al sistema de extracción
central del edificio al exterior, mediante un
ventilador centrífugo situado en el techo.
§ 2. El 30% del aire recirculado es filtrado
a través de un filtro HEPA inmediatamente
debajo de la superficie de trabajo antes de ser
recirculado.
§ 3. Todo el aire no filtrado fluye al gabinete
bajo presión negativa. Todas las áreas
de presión positiva están libres
de partículas debido a la ubicación
del filtro de inyección.
Aclara la descripción anterior el diagrama
que se muestra en la Figura 12, la que
ilustra un corte de un gabinete Tipo B1. EQUIPO CLASE II
- TIPO B2 El segundo tipo de los gabinetes Clase II tipo
B es de 100% de extracción total, como
se ve en la Figura 13.
Este tipo de gabinete es ampliamente utilizado
en toxicología y en aplicaciones similares,
en las cuales efluentes con productos químicos
en fase gaseosa se encuentran presentes, pero
el aire debe mantenerse en condiciones extremas
de limpieza en cuanto a partículas.
Como su nombre lo indica el 100% del caudal de
aire que pasa a través del gabinete va
al exterior o donde el aire no origine riesgos.
No hay recirculación del aire dentro del
gabinete.
El diagrama de la Figura 16 muestra una vista
del gabinete mencionado. El aire entra a través
de un motoventilador en el gabinete y pasa a través
de un filtro HEPA al área de trabajo en
régimen laminar vertical. El aire desciende
hasta la mesa de trabajo de donde sale a un sistema
separado de extracción para el tratamiento
apropiado. Simultáneamente el aire que
entra al gabinete por la reja perforada del frente
es inmediatamente llevando al sistema de extracción. GABINETES CLASE
II - TIPO B3 Son gabinetes que, como se indicó en la
Tabla 2, tienen un 70% de aire en recirculación
y 30% de extracción, razón por la
cual no son aptos para trabajos con generación
de vapores o gases. Su construcción es
prácticamente igual a los equipos Clase
II Tipo A. su única diferencia con ellos
es que mientras los equipos tipo A pueden ser
con extracción al interior del laboratorio,
los Clase II Tipo B3 son únicamente aplicados
para tener la salida al exterior del edificio
tal como se ilustra en la Figura 14. USO DE LOS GABINETES
DE SEGURIDAD BIOLOGICA CLASE II Recordamos que los gabinetes de seguridad biológica
Clase II se diseñaron para evitar el escape
de patógenos de la zona de trabajo al ambiente
del operador, así como para mantener el
material y los cultivos libres de la contaminación
ambiental. Estos equipos son un elemento importantísimo
en la mayoría de los experimentos con material
biológico.
La salida de patógenos al exterior de la
mesa de trabajo es evitada por la cortina de aire
que circula por la abertura frontal hacia la reja
perforada perimetral de la mesada y por la acción
del filtro HEPA de extracción.
La cantidad de aire que entra por la reja de entrada
es igual a la cantidad de aire extraída
a través del filtro HEPA de salida.
La contaminación del área de trabajo,
por otro lado, es evitada por la acción
del flujo laminar originado en el filtro de inyección.
El aire fluye en régimen laminar hacia
la mesa de trabajo y, amén de producir
un área limpia, barre los contaminantes
generados por la actividad dentro del gabinete
(Figura 16)
El aire continúa su recirculación
por el ventilador hacia el pleno. Los aerosoles
se eliminan por los filtros HEPA a medida que
el aire retorna hacia la zona de trabajo.
Para utilizar adecuadamente este equipamiento
es fundamental el manejo óptimo de los
materiales, y minimizar la actividad por una estudiada
secuencia de operaciones, procurando eliminar
todo movimiento innecesario, para bajar a un mínimo
las turbulencias y generación de aerosoles.
CERTIFICACION El primer paso al instalarse un equipo de Seguridad
Biológica Clase II, consiste en certificarlo,
ya sea en cuanto a la integridad del gabinete
y su estanqueidad, así como en el ensayo
de integridad y la eventual reparación
en caso de que hubiera pérdidas de los
filtros HEPA, como lo demuestran las Figuras 15
y 18. Además debe medirse la uniformidad
de flujo de aire (Figura 16) PREPARACION DE
PROCEDIMIENTOS Idealmente deberá hacerse una lista de
procedimientos a seguir con una adecuada hoja
de ruta, anticipándose los movimientos
de materiales, equipos y procesos hasta cumplir
con la tarea asignada (Figura 19).
Una vez completada la lista de trabajos se comienza
la operación prendiéndose las luces,
poniendo en marcha el ventilador, chequeando que
las rejas perforadas estén sin obstrucciones
y permitiendo el funcionamiento del equipo por
unos 15 minutos.
Algunos gabinetes están equipados con lámparas
ultravioletas que deben apagarse cuando el personal
del laboratorio está ocupando el mismo.
La acción bactericida de las lámparas
ultravioletas se efectúa cuando el gabinete
está fuera de operación, aunque
se considera de la mayor importancia la desinfección
de las superficies interiores del mismo por lavado
de éstas con una solución de alcohol
al 70%.
Los operadores deberán lavarse cuidadosamente
manos y brazos, antes y después del trabajo
en el gabinete.
Se recomienda además que los operadores
utilicen guantes de goma con los puños
del delantal de magas largas, ceñido a
las muñecas. No se aconseja el uso de delantales
de algodón, sino los de fibra sintética.
Lo antedicho baja a un mínimo el peligro
de que la flora de la piel contamine el área
de trabajo y protege manos y brazos de la contaminación
de agentes peligrosos.
Resumiendo los procedimientos de preparación
de los gabinetes de seguridad
biológica, tendremos que considerar: § 1. Certificación de integridad
de los filtros HEPA, balance de la cortina de
aire, verificación de la velocidad de desplazamiento
del aire y certificación de estanqueidad
del gabinete (Figura 18).
§ 2. La preparación de los procedimientos
y la hoja de ruta para minimizar los movimientos
son fundamentales para una buena disposición
de los materiales y productos a ser usados en
la experiencia (Figura 19).
§ 3. El procedimiento de puesta en marcha
consiste en prender las luces, verificar que las
rejas de aire de entrada y extracción no
estén obstruidas y la puesta en marcha
del ventilador. Deberá permitirse operar
al ventilador por un mínimo de 5 minutos
antes de dar comienzo a las operaciones dentro
del gabinete.
§ 4. Una vez colocados materiales y productos
dentro del gabinete sin que ninguno de estos obstruya
el paso de aire generando turbulencias sobre los
elementos críticos, y disponiéndolos
de manera tal que las operaciones planeadas previamente
se puedan hacer con comodidad, se dejará
el gabinete en funcionamiento por alrededor de
5 minutos para permitir la eliminación
de aerosoles que pudieran encontrarse dentro del
mismo.
§ 5. Es importante que se disminuyan a un
mínimo los movimientos del personal y equipos
en la cercanía del gabinete, así
como la posibilidad de corrientes de aire provocadas
por las puertas y ventanas abiertas. Es recomendable
que tanto los equipos Clase II como los equipos
de Flujo Laminar común estén dispuestos
en zonas del laboratorio lo más alejadas
posibles de las puertas de acceso y del movimiento
del personal.
§ 6. Todo movimiento es nocivo tanto dentro
del gabinete como para la cortina de aire del
mismo, por lo que tanto se insiste en el planeamiento
adecuado para evitar movimientos innecesarios.
Cada vez que brazos o manos se introducen con
material al gabinete existe peligro de escape
o entrada de aerosoles, lo que se evita con movimientos
muy lentos y pausados del operador (Figura 20).
La figura 23 muestra claramente la operación
de un equipo Clase II.
La norma de la National Sanitation Foundation
N.S.F. 49 especifica velocidades de la cortina
de aire de 0.38 m/seg. (75 pies min.) para los
equipos B1, B2, B3. Asimismo se recomienda una
altura de la apertura por donde se introducen
las manos de no más de 20 cm (8").
§ 7. Finalmente en la Figura 22 se ve una
fotografía tomada en los laboratorios de
microbiología de The Baker Co., donde se
certifica la eficiencia de la cortina de aire
de un equipo Clase II. Para ello un tubo de acero
introducido en el gabinete simula la acción
de un brazo del operador, mientras dos tomadores
de muestras biológicas ubicados en el exterior,
verifican que no haya salida de aerosoles generados
en el interior del gabinete. Al mismo tiempo,
placas de Petri ubicadas en el interior, verifican
la falta de penetración de aerosoles portadores
de microorganismos provenientes del exterior. GABINETES DE ALTA
SEGURIDAD CLASE III Los gabinetes Clase III, originariamente llamados
"cajas de guantes" por sus características
constructivas, son gabinetes herméticos
en los que el trabajo se efectúa por medio
de guantes. Tienen filtros HEPA de inyección
y de extracción en régimen turbulento
(Figura 23).
El ambiente interior del gabinete se encuentra
con una presión negativa con respecto al
ambiente exterior de 12.5 mm de columna de agua,
para prevenir el escape de aerosoles en caso de
que hubiera una fisura accidental.
Se utilizan típicamente para trabajos con
cultivos de agentes patógenos de alto riesgo
o con virus exóticos, entre ellos: Fiebres
Hemorrágicas, Lasa, Ebula y Agentes Infecciosos
clasificados como clase 4 por el CDC (Center for
Disease Control, Office of Biosafety).
Los gabinetes Clase III proveen una barrera física
total entre ambientes y operador (Figura 24).
Se utilizan actualmente no sólo en la prevención
de la contaminación del operador y del
ambiente, sino también como aisladores
para llenado aséptico de productos farmacéuticos.
En este último caso, tratándose
de llenado estéril de productos farmacéuticos
la presión interior es negativa o positiva
dependiendo de si debe mantenerse al ambiente
de producción libre de polvo que se procesa
o si se aísla una llenadora de líquidos
inyectables.
La manipulación de los elementos en el
interior del gabinete se hace por medio de guantes,
lo que hace imposible la contaminación
por contacto.
Los sistemas Clase III son imprescindibles en
el control de contaminantes de alto riesgo y los
generados por manipuleo, pesaje y dilución
de carcinógenos químicos. También
es necesaria su aplicación cuando se trabaja
con altas concentraciones de agentes de riesgo
moderado o riesgo desconocido.
Los sistemas Clase III cumplen con la máxima
seguridad, el doble compromiso de salvaguardar
el producto del contaminante exterior, y al exterior
del producto, evitándose la contaminación
del ambiente de laboratorio y del personal. Una
fotografía de un sistema complejo de alta
seguridad (Clase III) se ilustra en la Figura
28.
Un sistema de Clase III puede ser construido para
aislar incubadoras, congeladoras centrífugas
y otros materiales de investigación.
Autoclaves de doble puerta se conectan a los sistemas
para la esterilización de productos, tanto
al introducirse o al extraerse del sistema.
Debe ponerse especial cuidado en el control periódico
de la integridad de los filtros HEPA y su eventual
sellado, así como el control de la hermeticidad
de los gabinetes (Figura 26 y 27). Es práctica
común la utilización en la extracción
de dos filtros HEPA en serie, uno en el gabinete
y otro en el conducto de extracción.
Como se mencionó anteriormente, los equipos
Clase III se están usando en la industria
farmacéutica para la aislación de
procesos de fraccionamiento o envasado
estéril. En otras palabras, se los utiliza
con el nombre de "Isolators" (aisladores)
en procesos de producción aséptica.
La Figura 28 muestra una línea de llenado
aséptico de líquidos inyectables
estériles. Aunque el trabajo por medio
de guantes es relativamente incómodo, la
mayor ventaja de estos equipos es que se hace
prácticamente imposible la contaminación
por contacto.
Por otro lado, no habiendo introducción
de posibles contaminantes, la circulación
del aire por filtros HEPA en régimen no
laminar es suficiente, manteniéndose la
presión positiva en este caso.
La Figura 29 muestra un aislador usado en el fraccionamiento
de una droga inyectable utilizada en quimioterapia.
En este caso, la presión es negativa dentro
del gabinete para proteger al personal y al medio
ambiente del producto. Tiene agregado un túnel
de entrada de viales bajo radiación UV
y valida por abertura de los viales ya llenados
y cerrados. |